INVICTUS

Durante esta semana hemos reflexionado sobre nosotros mismos. Nos hemos conocido un poquito mejor, pensando en las cosas que nos representan individualmente. Cada uno a su manera, se ha identificado con un objeto, con un animal o con una profesión y lo ha plasmado en una imagen junto a su nombre. Hay que conocerse bien para poder avanzar.














Y ahora, que sabemos un poquito más, comenzaremos a montar la maquinaria de la compañía. Porque TIC TAC funciona como un reloj y nosotros somos sus piezas, no hay que perder el ritmo. Cada uno ha de encontrar su sitio y realizar su labor para que todo siga adelante.

Hemos recordado el poema “Invictus”, de W.E. Henley, con el que tanto nos identificamos y del que tantas versiones distintas circulan por aquí. Puede que cambien algunas palabras, pero siempre permanece la esencia de su mensaje.

Desde la noche que sobre mí se cierne,
 negra como su insondable abismo,
 agradezco a los dioses si existen
 por mi alma invicta.

 Caído en las garras de la circunstancia 
nadie me vio llorar ni pestañear. 
Bajo los golpes del destino 
mi cabeza ensangrentada sigue perdida.

Más allá de este lugar de lágrimas e ira
yacen los horrores de la sombra,
 pero la amenaza de los años
 me encuentra y me encontrará sin miedo

No importa cuan estrecho sea el camino,
cuan cargada de castigo la sentencia.
Soy el amo de mi destino.
Soy el capitán de mi alma.









...... Y como no queremos que nos pille el toro, para la próxima semana ya tendremos alguna pequeña historia. Bocetos sencillos, pero que nos hablarán de algo muy importante, los sentimientos.

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