Bailando, me paso el día bailando....
Pues sí, eso fue lo que hicimos en la última sesión, bailar. Y cantar. Uno de esos días mágicos y llenos de luz y de esperanza. Qué bien lo hemos pasado. Para que sirve bailar? Nos preguntamos. Bailar es vivir. Cantar y bailar es lo que el hombre ha hecho desde siempre. Ofrecían a sus dioses cantos y bailes para que les escucharan en sus súplicas por la lluvia, por una buena cosecha, por la fertilidad de sus mujeres. Agradecían bailando cuando sus plegarias eran escuchadas. Bailaban para festejar, para conmemorar. Incluso en los funerales hay música y se canta. Supongo que nuestros muertos se van más tranquilos si nos oyen cantar el día de su despedida. Tomamos conciencia de nuestros cuerpos y entendemos todo lo que se puede decir sin palabras, sólo con el cuerpo. La expresión corporal de la que habíamos oído hablar va a ser también una herramienta de trabajo este año en el grupo. En cualquier parte del mundo no entendemos una fiesta sin música y baile,...